osCommerce


Fundas de Sofá
 

 0 artículos en la cesta 






Adopción, un torrente incontenible de amor

Yo era un tipo que no quería adoptar. Raquel, mi esposa, en cambio hubiera adoptado mucho tiempo atrás; y si hubiéramos hecho esto nos hubiéramos ahorrado mucho sufrimiento. Pero les repito, el equivocado era yo.

Nosotros, como tantas parejas, hicimos tratamiento de esterilidad durante cuatro años, aproximadamente. Los que lo han hecho saben lo desgastante que es, no sólo por las frustraciones que se viven mes a mes, sino también porque la fecundación, el embarazo, pasa a ser una obsesión, una meta por alcanzar, y uno se olvida que es el fruto del amor.

Acá el que pierde es el amor. Por suerte, decidimos terminar con todo eso y nuestra paternidad la dejamos en manos de Dios.

Entramos entonces en otra etapa, donde se planteó la posibilidad de la adopción. Pero yo no quería. Tenía miedo, no sé. Creía que la sangre era importante, no en sí misma, pero me parecía que debía parecerse a alguno de los dos.

Bueno si antes la discusión era la fertilidad, ahora se discutía por la adopción.

Corría el año 1991. Por ese entonces se nos dio la posibilidad de realizar una pasantía en la Universidad de Washington, en Seattle, por dos meses, durante el verano de 1992. Me acuerdo que era una mañana de invierno. Íbamos Raquel y yo, caminando hacia la facultad, hablando sobre este viaje cuando, sin mediar motivo alguno, le dije que si en Seattle no nos embarazábamos, al regreso trataríamos de adoptar.

Raquel hizo un instante de silencio, me miró y me dijo: "¿Estás seguro de lo que decís?" Y yo pensé: "¡Qué dije!"

Casi inmediatamente le dije que sí.

Y ahí estábamos, caminando, Raquel con toda la energía que la caracteriza, organizando la entrevista con el juez, la carpeta de adopción las asistentes sociales y qué se yo cuántas cosas más. Y yo, como si la escuchara de lejos, tratando de entender de dónde había salido eso. No porque dudara, sino porque no sabía que lo tenía.

Como sospecharán, en Seattle no quedamos embarazados. En cuanto tocamos tierras argentinas, iniciamos todo lo necesario para adoptar.

Dos meses después llegó Guido. Un sol. Cuando evoco ese momento me siento tan tonto al haber perdido tanto tiempo.

Recuerdo que fantaseaba en cómo sería, qué iba a sentir yo al verlo... Hasta que lo vi.

Me resulta difícil transformar en palabras esa sensación. Es como si el agua contenida por un dique y que sale de él de apoco, de pronto vence la resistencia del dique y, con toda su fuerza, fluye como un torrente incontenible por todas partes.

Algo así sentía en mi corazón. Ese bombón todo cubierto de blanco era mi hijo. Todas esas fantasías que alguna vez había tenido habían desaparecido. Era mío, lo sentía mío. Era parte mía en lo más profundo de mi ser.

Ni qué hablar de Raquel. Brillaba de felicidad. Tres años después adoptamos a Ana. Otro sol.

Aquí la cosa fue más fácil porque ya teníamos la experiencia anterior y, lógicamente, esas sensaciones previas ya no existían.

Tuvimos dos hijos maravillosos. A Guido, algunos de nuestros amigos lo llamaban "el gurú" por la paz que irradiaba. En cambio Anita era... ¿alguno vio Twister? Así era ella, un torbellino de vida.

Podría seguir hablando sobre ellos, sobre como crecimos juntos y un sin fin de cosas más. Todas hermosas. Es que mis hijos me hicieron sentir la vida en una forma distinta. Permitieron que se llenara ese vacío que había en mi corazón, y que la palabra Amor cobrara su verdadera dimensión
 

 

Aviso legal         Condiciones generales           Mapa del sitio          Todos los productos

 

Certificado L.O.P.D. Auditada el 01.07.2007
El propietario y su web www.jmtextil.com ha sido auditada por Safelan con respecto a los preceptos de la L.O.P.D.
Safelan certifica que los sitios web que muestran este distintivo cumplen con la Normativa vigente en materia de LOPD (ley orgánica de protección de datos), algo fundamental para lograr la seguridad de los visitantes sobre el buen uso de sus datos personales
 

Búsqueda Avanzada
Mercamania.es Antag.es
   
Marca de aceptación
 
Copyright © 2010 JM textil


  DORMITORIO:

Colchones y almohadas, MUNDO DISNEY, cortinas, cortinas juego edredón,  edredones, fundas nórdicas, relleno nórdico, juegos de sabana, juegos de sábana pirineo, juegos de sábana de tela, mantas, mantas de pelo, manta terciopelo, conjuntos cama,  fundas bajeras y protectores, colchas, colchas bouti, colchas coprilleto, colchas volantes, colchas piqué,  colchas multiusos, cojines, metraje, medidas especiales cama 180 x 200 y 200 x 200 .
 

SALÓN:  cortinas visillo, manta polar, manta de viaje, fundas de sofá, fundas de sofá dos plazas, fundas de sofá tres plazas, fundas de sofá nido, fundas de sofá relax, juego fundas de sofá dos piezas, juegos fundas de sofá tres piezas, juego fundas de sofá orejones, juegos fundas de silla, foulards, faldas mesa camilla.
 
BAÑO: toallas, toallas baño, toallas playa, estuches tocador, albornoces adulto, albornoces infantil, ponchos infantiles, cortinas de baño. 
 
COCINA: paños de cocina, cortinas de cocina.
 
ARTÍCULOS DE BEBE: Edredones, protectores, bolsos, neceser, vestidor, saco, cesta regalo, moisés, mini cunas madera, porta pañales, arrullos, capa de baño, juegos de sábana, metraje, set regalo, fundas nórdicas, mantas de paseo, complementos.