La mama es el órgano más cancerígeno de la mujer y por ello deberías conocerlas muy bien, para poder darte cuenta cuando aparezca algo "extraño", y de esa manera, poder consultar al respecto. Como para vos son accesibles y están al alcance de tus manos, es recomendable que
periódicamente te las revises.
En esas revisaciones podrías llegar a detectar:
Aumento en el volumen de la mama
Nódulos profundos
Hundimiento del pezón
Cambio de aspecto o color de la piel
Necesariamente, esto no significa que se trate de un cáncer, pero es un aviso que merece ser consultado con el médico.
La Sociedad Americana de Cáncer, la
Asociación Médica Americana y el Colegio Americano de Radiólogos aconsejan realizarse una primera ecografía a los 35 años, una mamografía cada 1-3 años, entre los 40 y los 50 años (según factores de riesgo) y anual luego de los 50 años.
No habiendo antecedentes familiares, no es preciso hacer ecografías precozmente.
¿Cómo auto examinarse las mamas?
Primero recuéstese y tomando los tres dedos del medio de la mano, comience a examinar sus pechos. Realice el examen desde la clavícula hasta la línea del corpiño, y desde el hueco de la axila hasta el esternón. Primero use poca fuerza y luego realícelo con más presión. Con las misma técnica, en la ducha levante el brazo y con el otro examine la otra mama. Es recomendable realizar el examen el día que termina el período.
¿Qué se puede encontrar?
Cualquier cambio desde el último examen realizado. Cualquier dureza del tamaño de una pequeña moneda.
¿Cómo buscar los cambios?
Frente a un espejo, con los brazos relajados, luego subimos un brazo sobre la cabeza y observamos si se presentan algunos de los siguientes cambios:
- Una alteración en el tamaño o en la forma de los pechos, un cambio en la posición del pezón.